Lasaña de calabacita con pollo y queso: Tradición que Abraza el Corazón

Ingredientes de la lasaña de calabacita con pollo y queso

Elegir bien los ingredientes es fundamental para que la lasaña de calabacita con pollo y queso quede equilibrada, sabrosa y con una textura perfecta. Cada elemento cumple una función importante dentro del platillo.

Ingredientes principales

  • Calabacitas: Cortadas en láminas finas, sustituyen la pasta tradicional. Aportan ligereza, frescura y una textura suave que se integra perfectamente con el resto de los ingredientes.
  • Pechuga de pollo cocida y desmenuzada: Es la fuente principal de proteína. Debe estar bien sazonada y jugosa para que la lasaña no quede seca.
  • Queso rallado: Puede ser mozzarella, queso Oaxaca o una mezcla de quesos. Aporta cremosidad y ese gratinado irresistible que corona la lasaña.
  • Queso crema o ricotta: Ayuda a darle suavidad a las capas interiores, creando un contraste delicioso con la calabacita.
  • Salsa de tomate casera: Brinda humedad y sabor. Puede ser una salsa sencilla de tomate con cebolla y ajo.
  • Cebolla picada: Da profundidad y un toque dulce al relleno.
  • Ajo: Realza el sabor del pollo y la salsa.
  • Aceite de oliva: Para sofreír y aportar un aroma delicado.

Condimentos

  • Sal y pimienta: Para ajustar el sabor.
  • Orégano o albahaca: Hierbas que aportan un aroma tradicional y muy hogareño.
  • Nuez moscada: Opcional, pero ideal para el queso crema.

Modo de Preparación de la lasaña de calabacita con pollo y queso

Preparar la lasaña de calabacita con pollo y queso es un proceso lleno de calma y cuidado, como enseñaban las abuelas, paso a paso y sin prisas.

  1. Lava bien las calabacitas y córtalas en láminas finas a lo largo. Puedes usar un cuchillo afilado o una mandolina.
  2. Coloca las láminas sobre papel absorbente y espolvorea un poco de sal para que suelten el exceso de agua. Déjalas reposar unos minutos y sécalas suavemente.
  3. En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Añade el ajo y cocina brevemente.
  4. Incorpora el pollo desmenuzado, salpimienta y agrega las hierbas. Mezcla bien y reserva.
  5. En otra sartén o cazo, calienta la salsa de tomate y ajusta el sazón.
  6. Precalienta el horno a temperatura media.
  7. En un refractario, coloca una capa ligera de salsa de tomate en el fondo.
  8. Añade una capa de calabacita, luego una capa de pollo, un poco de queso crema y queso rallado.
  9. Repite el proceso hasta terminar los ingredientes, finalizando con una capa generosa de queso rallado.
  10. Hornea hasta que el queso esté bien gratinado y la lasaña burbujee suavemente.
  11. Deja reposar unos minutos antes de servir para que las capas se asienten.

Dicas para la lasaña de calabacita con pollo y queso

Un consejo muy importante para esta receta es eliminar bien el exceso de agua de la calabacita. Este paso evita que la lasaña quede aguada y asegura una textura firme y agradable al cortar.

Mi abuela siempre recomendaba dejar reposar la lasaña unos minutos fuera del horno antes de servirla. Este pequeño gesto hace una gran diferencia, ya que permite que los sabores se integren y las porciones salgan más bonitas.

Si deseas un sabor más intenso, puedes dorar ligeramente las láminas de calabacita en una sartén antes de armar la lasaña. Esto realza su sabor y aporta una textura extra deliciosa.

Variaciones de la lasaña de calabacita con pollo y queso

La lasaña de calabacita con pollo y queso es muy versátil. Una variación popular es añadir espinacas salteadas o champiñones al relleno, aportando más color y nutrientes al platillo.

También puedes cambiar el tipo de queso según el gusto familiar. Un queso manchego o parmesano rallado en la capa superior aporta un sabor más intenso y un gratinado crujiente.

Para una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de queso y aumentar la proporción de verduras. El resultado sigue siendo delicioso, pero más suave y fácil de digerir.

Información Nutricional de la lasaña de calabacita con pollo y queso

Esta lasaña es una opción equilibrada y nutritiva. La calabacita aporta fibra, vitaminas y agua, ayudando a la digestión y a mantener una alimentación ligera.

El pollo proporciona proteínas de alta calidad, esenciales para la energía y el mantenimiento muscular. El queso, consumido con moderación, aporta calcio y grasas necesarias para el organismo.

Al ser una receta casera, permite controlar la cantidad de sal y grasa, convirtiéndola en una excelente alternativa para quienes buscan comer rico y de forma consciente.

Conclusión

La lasaña de calabacita con pollo y queso es una receta que demuestra que la cocina casera puede ser saludable, reconfortante y llena de sabor. Cada capa es una muestra de cariño, un gesto de cuidado hacia quienes se sientan a la mesa. Prepararla es crear recuerdos, compartir momentos y alimentar el alma tanto como el cuerpo. Con cariño, tu Abuela 👵❤️