Galletas de Mantequilla con Mermelada: Dulces, Delicadas y con Sabor a Merienda de la Abuela

Ingredientes de las Galletas de Mantequilla con Mermelada

Para preparar aproximadamente 25 a 30 galletas necesitaremos:

  • 250 g de harina de trigo: proporciona la estructura necesaria para que las galletas mantengan su forma durante el horneado.
  • 150 g de mantequilla sin sal: es el corazón de esta receta. Debe estar a temperatura ambiente, suave pero no derretida, para conseguir una masa delicada y llena de sabor.
  • 90 g de azúcar glas: se integra fácilmente con la mantequilla y contribuye a conseguir una textura fina.
  • 1 yema de huevo: aporta riqueza, color y ayuda a unir los ingredientes sin endurecer demasiado la masa.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla: proporciona un aroma cálido y familiar que combina maravillosamente con la mantequilla.
  • 1 pizca de sal: ayuda a equilibrar el dulzor y hace que el sabor de la mantequilla destaque.
  • 100 a 120 g de mermelada: podemos utilizar fresa, frambuesa, mora, durazno, chabacano o cualquier variedad que tenga una consistencia relativamente espesa.
  • Ralladura fina de medio limón: opcional, pero aporta una nota fresca que contrasta muy bien con la mermelada.
  • Azúcar glas adicional: opcional para decorar las galletas una vez que estén completamente frías.

¿Qué mermelada debemos elegir?

Para unas buenas Galletas de Mantequilla con Mermelada conviene utilizar una mermelada espesa y con pocos trozos grandes de fruta. Una preparación excesivamente líquida puede derramarse durante el horneado.

Si nuestra mermelada tiene pedazos grandes, podemos removerla enérgicamente con una cuchara o triturarla ligeramente. De esta manera será mucho más sencillo colocar pequeñas cantidades en el centro de cada galleta.

Modo de Preparo de las Galletas de Mantequilla con Mermelada

  1. Preparamos la mantequilla. La sacamos del refrigerador con anticipación para que alcance temperatura ambiente. Debe estar suficientemente suave para trabajarla, pero nunca líquida.
  2. Batimos mantequilla y azúcar. Colocamos la mantequilla en un recipiente y añadimos el azúcar glas. Batimos durante aproximadamente 2 o 3 minutos hasta conseguir una mezcla suave y cremosa.
  3. Añadimos la yema. Incorporamos la yema de huevo, la vainilla y, si decidimos utilizarla, la ralladura de limón. Mezclamos solamente hasta integrar.
  4. Preparamos los ingredientes secos. En otro recipiente mezclamos la harina con una pizca de sal.
  5. Formamos la masa. Añadimos la harina poco a poco a la mezcla de mantequilla. Trabajamos primero con una espátula y después suavemente con las manos.
  6. Evitamos amasar demasiado. Aquí está uno de los pequeños secretos, hijita: esta no es una masa de pan. En cuanto los ingredientes estén unidos, dejamos de trabajarla. Un amasado excesivo puede producir galletas más duras.
  7. Refrigeramos la masa. Formamos un disco, lo cubrimos y lo dejamos en el refrigerador durante aproximadamente 30 minutos. Este reposo ayudará a que las galletas mantengan mejor su forma.
  8. Precalentamos el horno. Lo llevamos a 175 °C y cubrimos una bandeja con papel para hornear.
  9. Formamos las galletas. Tomamos pequeñas porciones de masa y hacemos bolitas del tamaño aproximado de una nuez. Las colocamos sobre la bandeja dejando un poco de separación.
  10. Hacemos el huequito. Con el dedo pulgar o con la parte posterior de una cucharita hacemos cuidadosamente una pequeña cavidad en el centro de cada bolita. No debemos atravesar completamente la masa.
  11. Añadimos la mermelada. Colocamos aproximadamente media cucharadita en cada hueco. No debemos llenarlo excesivamente porque la mermelada puede expandirse al calentarse.
  12. Enfriamos nuevamente si es necesario. Si la masa se ha calentado demasiado mientras formábamos las galletas, podemos colocar toda la bandeja en el refrigerador durante otros 10 minutos.
  13. Horneamos. Llevamos las Galletas de Mantequilla con Mermelada al horno durante aproximadamente 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados.
  14. Dejamos reposar. Cuando salgan del horno estarán bastante delicadas. Esperamos aproximadamente 5 minutos antes de intentar moverlas.
  15. Enfriamos sobre una rejilla. Las trasladamos cuidadosamente y esperamos hasta que estén completamente frías.
  16. Decoramos. Podemos espolvorear una cantidad muy ligera de azúcar glas alrededor de la mermelada antes de servir.

Dicas para Galletas de Mantequilla con Mermelada

El primer secreto está en la temperatura de la mantequilla. Si está demasiado fría será difícil mezclarla correctamente con el azúcar, pero si está derretida las galletas pueden extenderse excesivamente durante el horneado. Queremos una mantequilla suave que conserve su forma cuando la tocamos. Si notas que la masa se vuelve muy blanda, unos minutos en el refrigerador solucionarán el problema.

También debemos controlar la cantidad de mermelada. Sé que dan ganas de poner una cucharada enorme en cada galletita, pero en este caso menos es mejor. La mermelada se calienta, burbujea y puede derramarse sobre la bandeja. Una pequeña cantidad bien colocada en el centro proporcionará suficiente sabor y dejará una presentación mucho más bonita.

Finalmente, no esperes a que las Galletas de Mantequilla con Mermelada estén completamente doradas para retirarlas del horno. Cuando observemos apenas un ligero color dorado alrededor de los bordes, estarán prácticamente listas. Al enfriarse terminarán de adquirir firmeza mientras conservan un interior delicado y agradable.

Variações de las Galletas de Mantequilla con Mermelada

Una de las maneras más bonitas de variar esta receta consiste en preparar una bandeja con diferentes mermeladas. Podemos utilizar fresa para obtener centros rojos, durazno o chabacano para tonos dorados y mora o frutos del bosque para colores más oscuros. Así tendremos un surtido precioso sin necesidad de preparar diferentes masas.

Otra opción consiste en añadir frutos secos. Podemos incorporar almendras o nueces finamente molidas a la masa, sustituyendo una pequeña parte de la harina. También podemos pasar los bordes de las bolitas por nueces picadas antes de hacer el hueco y rellenarlas. El contraste entre mantequilla, fruta y frutos secos resulta maravilloso.

También podemos convertir las Galletas de Mantequilla con Mermelada en pequeños sándwiches. Estiramos la masa, cortamos círculos y hacemos una abertura decorativa en la mitad de ellos. Después de hornearlos y enfriarlos, colocamos mermelada sobre una galleta completa y cubrimos con otra que tenga la abertura. Un poquito de azúcar glas termina la presentación.

Información Nutricional de las Galletas de Mantequilla con Mermelada

Una galleta pequeña puede aportar aproximadamente entre 90 y 130 calorías, dependiendo principalmente de su tamaño y de la cantidad de mantequilla, azúcar y mermelada utilizada.

La harina proporciona principalmente carbohidratos, mientras que la mantequilla aporta la mayor parte de las grasas de la receta. La mermelada contribuye con azúcares y, dependiendo de su elaboración, pequeñas cantidades de componentes procedentes de la fruta.

Las Galletas de Mantequilla con Mermelada están pensadas para disfrutarse como un dulce ocasional. Una o dos piezas acompañadas de una bebida sin demasiado azúcar pueden formar una merienda agradable. Prepararlas pequeñas también ayuda a controlar las porciones sin renunciar al placer de una buena galleta casera.

Conclusión

Las Galletas de Mantequilla con Mermelada reúnen todo lo bonito de la repostería casera: ingredientes sencillos, aromas familiares y una presentación llena de color. Cada pequeño centro de mermelada convierte una sencilla galleta de mantequilla en un bocado especial.

Prepara varios sabores, acomódalas en una bonita bandeja y compártelas alrededor de la mesa con una bebida caliente. Porque las mejores galletas no son necesariamente las más complicadas, sino aquellas que se preparan pensando en las personas que después las disfrutarán.

Con cariño, tu Abuela 👵❤️