Mi querido, la paciencia no significa no enojarse nunca, sino aprender a amar incluso en medio de las dificultades. Confía en que Dios está obrando en tu corazón y también en el de tu cónyuge. Que el Señor bendiga tu matrimonio con paz, diálogo, perdón y un amor que crezca cada día. Amén. 🙏💙