Mira, hijita… el cariño también se cultiva con pequeños gestos. Un abrazo inesperado, una sonrisa, una palabra bonita pueden hacer milagros. No esperes siempre recibir primero, a veces dar amor en silencio despierta el alma del otro. Como dice la Escritura: “El amor todo lo soporta, todo lo espera.”

50% COMPLETADO