Hijito, permite que la saudade te enseñe a valorar lo que fue y a cuidar lo que aún tienes. A veces, un suspiro profundo y una oración sencilla bastan para que el alma se acomode un poquito. Quien partió no te abandonó; solo camina desde otro lugar.
75% COMPLETADO
CONTINUAR
Nuestro sitio utiliza cookies para mejorar el rendimiento y mejorar su experiencia de navegación.
OK
Leer más