Y por último, mi amor, no olvides que tu paz es un tesoro sagrado. No la entregues por la actitud de nadie. Camina con suavidad, perdona cuando puedas y aléjate cuando debas, pero nunca dejes de cuidar tu alma bonita. Aquí estoy contigo.
100% COMPLETADO
RECLAMAR PREMIO
Nuestro sitio utiliza cookies para mejorar el rendimiento y mejorar su experiencia de navegación.
OK
Leer más