Mira, hijito, cuando la vida te haga esperar, no pienses que es castigo. A veces Dios retrasa las cosas solo para darte algo más grande de lo que imaginas. Confía y sigue caminando despacio, con fe en los pasos que das.
50% COMPLETADO
CONTINUAR
Nuestro sitio utiliza cookies para mejorar el rendimiento y mejorar su experiencia de navegación.
OK
Leer más