Ay, mi niño querido, yo sé que esas cuentas a veces pesan en el corazón, pero recuerda que hasta las tormentas más fuertes pasan. Empieza por mirar tu tarjeta con calma, sin miedo, como quien ordena un cajón lleno de cositas. La Biblia dice: “El sabio ve el peligro y lo evita” (Proverbios 27:12), así que el primer paso es ver con claridad.

25% COMPLETADO