Mira, mi cielo, no te apresures a creer todo lo que oyes. Las historias cambian según quién las cuenta, como hojas al viento. Protege tu mente y tu corazón, eligiendo la verdad y la paz. Rodéate de quienes hablan con bondad, no con veneno.
50% COMPLETADO
CONTINUAR
Nuestro sitio utiliza cookies para mejorar el rendimiento y mejorar su experiencia de navegación.
OK
Leer más